Estadio Azteca

Abrió en el año 1966

Ubicado en Ciudad de México, México

Historia

El día 29 de mayo de 1966 fue una jornada trascendental para el fútbol mexicano, pero también para todo México. En ese día se inauguró el estadio que había comenzado como un simple, pero ambicioso, deseo del dueño de la cadena Televisa en el año 1962. Al saber que el primer Mundial en territorio mexicano se celebraría en 1970, su construcción empezó en el mismo año 1962 en las afueras de la ciudad de México, siendo construido en tierras que antes eran del antiguo pueblo de Santa Úrsula Coapa. Es por esta razón que el Estadio Azteca es coloquialmente conocido como el Coloso de Santa Úrsula. Pero ese es solo el apodo del famoso estadio – ¿de donde viene su nombre oficial? Resulta que los dirigentes de Televisa, quienes por cierto siguen siendo dueños del gigante de concreto, lanzaron un concurso para nombrar el estadio al comienzo de la construcción (Excelsior, 2013). Un hombre de la ciudad de León, en el estado de Guanajuato, fue el afortunado ganador del concurso cuyo resultado fue el nombre del estadio que todos conocemos: el mítico Estadio Azteca – el único estadio en el mundo que tiene la dicha de haber albergado tres finales mundialistas – dos de hombres y una de mujeres. El Azteca también fue el escenario de la final del Mundial Femenino en 1971, tan solo un año después que Pelé se coronara campeón. Es este mítico estadio que cuenta con el récord de mayor asistencia para un partido de mujeres: el Estadio Azteca se llenó con más de 110 mil espectadores para la final entre México y Dinamarca, un hecho que extiende aún más su legado para el deporte – especialmente también en el fútbol femenil (Dotras, 2019).

Arquitectura

Para los arquitectos Pedro Ramírez Vázquez y Rafael Mijares Alcérreca, la meta era simple: “construir el mejor estadio del mundo” (Paullier.) El Estadio Azteca fue creado a fuego y fuerza con dinamita para excavar 18.000 toneladas de roca basáltica: expulsado de las profundidades del volcán Xitle 1.600 años atrás (Paullier.) Esta historia fue incorporada en su diseño: el estadio es un monumento de hormigón a gran escala. En este cuenco de hormigón, los arquitectos priorizaron la funcionalidad de estadio. Por eso, según el arquitecto Luis Martínez del Campo, “es perfecta la visibilidad de cualquier punto y desde cualquier ángulo de los espectadores a la cancha. No hay un solo estorbo, un solo poste, un obstáculo” (Paullier.) La estructura también demuestra el poder de un México en ascenso. La fachada del estadio está hecha de “columnas de concreto reforzado que soportan el sistema de gradas de concreto pretensado, así como la techumbre de acero laminado” demostrando la experiencia en ingeniería para construir un estadio para 100.000 personas (Olmos Pérez.) Este ritmo de columnas continua alrededor del estadio, abriéndose hacia arriba para abrir el espacio del interior. Su posicionamiento en el sitio, incrustado en la tierra, da una sensación de firmeza y fuerza en la piedra. Esta fuerza del estadio le da a sus equipos una ventaja contra sus oponentes que se ven intimidados al entrar. Un entrenador estadounidense, Frank Klopas, describe su experiencia:

Es solo cuando caminas hacia el estadio, a través del oscuro túnel en forma de cueva, pasando las grandes fotos encerradas en vidrio que están organizadas en orden cronológico de todos los grandes eventos que el estadio ha albergado … y luego a través de la escalera de caracol, que realmente te encuentras con el gigante. (Sabetti.)

Economía

Este estadio costó 260 millones de pesos mexicanos en el año 1966. El estadio tiene fama por que dos mundiales masculinos y uno femenino han culminado en su campo, pero presentemente tiene importancia económica porque es de los pocos estadios fuera de Estados Unidos en donde se ha jugado un partido de la NFL (Perez; Fedotin). En los años recientes, los mexicanos se han vuelto grandes hinchas del fútbol americano. Más de 7.5 millones de mexicanos vieron el Super Bowl pasado, y cada semana hay un promedio de 9 partidos de la NFL transmitidos en vivo en los diferentes canales de deportes del país. El primer partido internacional de la NFL sucedió en México en el 2005, y en el 2019 ocurrió el primer partido de la NFL en el Estadio Azteca. Se ha estimado que este partido tuvo un impacto económico de 45 millones de dólares para la Ciudad de México (Pingue). Considerando la proximidad a los Estados Unidos, puede ser que México sea una mejor opción que Inglaterra/Londres si la NFL se quiere expandir a nivel internacional.