La Bombonera

Abrió en el año 1940

Ubicado en Buenos Aires, Argentina

Historia

Hace casi ochenta años abrió sus puertas el estadio más icónico de Argentina y quizá uno de los más fervientes del mundo. Claro, mucho de esto se debe a la hinchada que va al estadio para cada partido del mítico equipo de Boca Juniors: un equipo tan intenso y ambicioso que hasta tiene un reloj digital en el estadio contando el tiempo que llevan en la primera división del fútbol argentino (Goal, 2018). Pero esa pasión y fervor por Boca quizá nunca se hubiera dado de no ser por la Bombonera. El proyecto comenzó en el año 1931 bajo la dirección de Ruperto Molfino, directivo del Boca Juniors, quien compró el terreno para desarrollar el nuevo estadio diseñado en 1934 por el arquitecto Viktor Sulčič de Eslovenia. Y es de este personaje esloveno de quién se deriva el famoso nombre de la Bombonera (Goal, 2019). La historia de los hinchas de Boca cuenta que mientras Sulčič diseñaba el estadio, recibió una caja de bombones como detalle o regalo de una de sus amigas por su cumpleaños. Al ver la forma geométrica de la caja, quedó asombrado, ya que era virtualmente idéntica al diseño de su nuevo estadio en los años treinta, que eventualmente se volvería un monumento al fútbol en Buenos Aires. Desde ese entonces, Sulčič se refirió a su proyecto como la Bombonera y no hace falta decir que el nombre fue un éxito rotundo al volverse inseparable del léxico coloquial argentino. Sin embargo, vale recalcar que el nombre oficial del estadio es ‘Estadio Alberto J. Armando’ ya que Armando fue presidente del club Boca Juniors por más de veinte años (Goal, 2018). A pesar de eso, son pocos los que saben sobre el Estadio Alberto J. Armando, y son muchísimos los que saben sobre La Bombonera.

Arquitectura

Al otro lado de la calle de los bloques residenciales y apartamentos, en el barrio Boca de Buenos Aires, se levanta una pared azul y amarilla. Construido en forma de una D, el estadio parece como una caja de bombones, según uno de sus ingenieros José L. Delpini y con el tiempo la comparación se atascó (Spampinato.) El diseño del estadio amplía las acústicas y da la impresión de que “La Bombonera no tiembla. Late” (“Cómo se construyó.”) El lado plano del estadio, que hoy tiene cajas hechas de metal para aficionados, fue construido en este estilo como resultado del diseño original del estadio y de las restricciones creadas por el barrio circundante. Las gradas en los otros tres lados del estadio tienen más curvatura, fueron hechas de hormigón, demostrando un carácter vertical y pendientes empinadas. Los tres niveles de las gradas parecen apilarse uno encima del otro, dando la sensación de que los aficionados están muy cerca del campo. Asientos azules y amarillos alinean el interior que terminan en una barricada alta a lo largo del terreno de juego. La alternación de azul y amarillo continua en el exterior, como las líneas horizontales azules delgadas contrastan con las columnas verticales amarillas. Estas formas caracterizan La Bombonera, llena de victorias dulces y derrotas amargas.

Economía

La parcela de tierra donde ahora se encuentra La Bombonera costo 2.2 millones de pesos argentinos cuando el comité directivo del Boca Juniors se la compró a el municipio de Buenos Aires en el año 1931. Esto era un gran monto de plata en esos tiempos, y sentó las bases para uno de los equipos más icónicos de Sudamérica (“Memoria”). El liderazgo del Boca Juniors ha debatido entre construir un estadio completamente nuevo o renovar La Bombonera por muchos años. La decisión al fin la tomarán los socios del club, lo cual significa que una renovación es lo más probable (“La Nueva”). El Proyecto Esloveno es el plan más popular hasta ahora, con un costo estimado de 70 millones de dólares. Si el club decide seguir con este plan, han calculado que el costo podría fácilmente ser cubierto por la preventa de pases anuales.