Arena da Amazonia

Abrió en el año 2014

Ubicado en Manaos, Brasil

Historia

Situado en el medio de la selva amazónica en la ciudad de Manaos en Brasil, el Arena da Amazonia es uno de los estadios más imponentes, construidos desde cero, para albergar el Mundial de Brasil 2014 (The Stadium Guide). Su historia realmente es la típica historia de cómo lo nuevo y moderno puede llegar a reemplazar (e incluso a opacar) un estadio antiguo debido a la trascendencia de un evento como el Mundial de fútbol, a pesar de que el recinto antiguo tuviese una historia bonita y auténtica. El estadio Vivaldão fue demolido en el 2010 para acomodar este nuevo estadio luego de cuarenta años de ser el ícono futbolístico de la ciudad de Manaos (Soccer Stadium, 2014). El Vivaldão comenzó como un sueño de dos fanáticos del equipo Nacional de Manaos, que terminaron siendo políticos y construyeron el estadio. Vivaldo Lima, uno de estos políticos, falleció antes de ver su sueño hecho realidad y por tanto nombraron al estadio Vivaldão para conmemorar su legado, pasión por el fútbol y amor por su equipo local (Vitruvius, 2011). Desafortunadamente, la Arena da Amazonia no tiene una historia de mérito propio; simplemente una de frenar abruptamente un legado en afán de impresionar al mundo con un estadio que solo se usaría para juegos mundialistas de la fase de grupo y que le costó cientos de millones de dólares a un pueblo que protestó albergar un Mundial ya que tenía otros problemas más grandes que enfrentar en ese momento.

Arquitectura

En el medio de la selva amazónica está el Arena da Amazonia, un gran estadio de 45.000 personas diseñado por gmp Architects en conjunto con Schleich Bergermann und Partner. El exterior con un diseño entrelazado fue inspirado por las cestas indígenas tradicionales. Hecho con un armazón de acero y cubierto con un tejido de fibra de vidrio translúcido, el exterior tiene una fachada sólida para proveer sombra en el clima cálido y húmedo de la Amazonía. Esta fachada se extiende en un techo parcial que es apoyado por “elementos en voladizo de refuerzo en forma de vigas de caja de acero hueco” (“Arena da Amazônia.”) El techo también funciona como un sistema de recolección de agua de lluvia durante las frecuentes lluvias tropicales que ocurre todo el año. El estadio está situado en un eje principal de la ciudad de Manaos, que conecta el aeropuerto con el centro de la ciudad. El diseño utiliza el terreno plano del sitio para enterrar el estadio en la tierra. Por eso, el nivel inferior está por debajo de la elevación de la entrada. Adicionalmente, el estadio fue uno de los primeros estadios del mundo en ser certificado bajo el esquema LEED administrado por el US Green Building Council (Frearson.) El intento principal fue crear un monumento para la ciudad de Manaos y el estadio se ha transformado en un símbolo de la ciudad: con repercusiones positivas y negativas.

Economía

Construido para la Copa Mundial del 2014 en Brasil, el Arena da Amazônia costó entre 220 y 300 millones de dólares. El estadio es uno de los doce que el país construyó para este mundial. Tristemente, el Arena da Amazônia fue utilizado solo para cuatro partidos del Mundial del 2014, y unos más durante las Olimpiadas del 2016, pero ahora no está en uso. Aunque Manaos es la séptima ciudad más poblada de Brasil, los partidos locales atraen solamente a mil personas o menos, lo cual no es nada en un estadio de 40.000 asientos. En los primeros cuatro meses del 2016, el estadio tuvo 180 mil dólares de ingresos, mientras que el costo operacional fue de 560 mil dólares (“Kim”).

Refiriéndose al estadio con el New York Times, una brasileña dijo, “Yo nunca voy [al estadio]. Nunca. Tanta plata se gastó, y tenemos necesidades tan grandes: escuelas, hospitales. Cada gran proyecto publico es una excusa para robarse dinero.” Este no es el único estadio del Mundial 2014 que ha sido abandonado. Brasilia gastó 550 millones de dólares en su estadio, el cual ahora funciona en parte como estación de buses. El estadio en Recife tiene tan poco uso que recientemente fue alquilado para el cumpleaños de un quinceañero (Powell). Desafortunadamente, no falta mucho hasta que la Arena da Amazônia tenga un uso parecido.